miércoles, 17 de abril de 2013

Playa de la Caleta

Se dice que es una de las mejores playas del norte de la isla. No tiene mucho merito ya que no hay muchas. Como ya he escrito en otras ocasiones las islas Canarias occidentales no destacan por sus playas. Tienen otras cosas. Hay que llegar a Hermigua y desde ahi desviarse. La carretera esta asfaltada pero es estrecha. Hacía tiempo que no iba por alli y como que me dio un poco de yuyu. Debe de ser la edad. Antes ni pestañeaba. La playa de la foto es la de Hermigua que se ve por el camino. En esta me he bañado alguna vez. No suele tener la mar muy buena, Hay corrientes. Ibamos el de siempre y yo solos. Es como mas me gusta cuando voy a hacer fotos poque asi paro donde quiero o donde puedo. La carretera no tiene quitamiedos lo que siempre impone un poco en esta isla. Claro que hace poco se precipito un amigo nuestro desde cuarenta metros despues de romper la protección. Asi que tampoco es una garantia. Fue un milagro de San San Sebastian de Garabandal pues no le paso nada. Ni un rasguño. Si se pierde alguien de Castilla por estos andurriales, como que le puede dar un infarto. A mi como soy asturiana no me impresiona tanto. A unos 10 minutos de coger la desviación se llega a un aparcamiento. Alli dejas el coche y empiezas a bajar. Esta todo acondicionado. Hay una rampa y a un lado unas escaleritas. Menos mal, pues por la rampa puedes embalarte porque hay bastante pendiente. Nos hemos enterado que cuando va gente muy mayor los dejan bajar en coche, pero no se que prefiero. Se llega a este bar-restaurante y una zona de arboleda con mesas de madera. Los árboles son Tarajales (aqui tambien los llaman Salados) Me recuerdan mucho a los tamarindos y me acabo de enterar que son de esa familia, asi que no iba tan descaminda. Tiene unos 180 metros de largo y 30 de ancho. De arena negra volcanica y piedra. Yo diria que de fuerte oleaje. Leo en internet opiniones contrarias, hasta alguno habla de aguas tranquilas. Se conoce que el dia que fueron estaba asi. Unos opinan tambien que es nudista, pero no. Por lo menos yo nunca vi a nadie como dios le trajo al mundo. Hace unos 40 años llevaban el bar, solo en verano, Maria y Manuel. Daban de pescado normalmente cantarero, algo de pollo y garbanzos. Entonces estaba todo más rústico. Hasta utilizaban la ermita de almacen. Para guardar las bebidas, patatas....etc Ermita de San Juan. Actualmente en el bar esta una familia de Hermigua muy agradables y lo atienden todo el año. Comer se come bien. Pescado fresco sobre todo. Te apañas. Tambien hay unas areas para que lleves tu la comida o la cocines alli en la parrilla. En el bar igualmente te sirven en estas mesas debajo de los arboles. El de siempre y yo decidimos que ya estamos viejos para banco, pues quedamos molidos. El sabado habia extranjeros preferentemente, pero en verano hay mas gente del pueblo. Yo diria que es de baja ocupación en general, aunque un dia determinado, sobre todo en verano, puede estar lleno. En definitiva, es una playa aislada. Muy rural. Agradable para pasar el dia y si tuenes suerte y hay bastante arena y el mar esta tranquilo mejor. Alguna vez me he bañado alli, pero solemos ir solamente a comer. Llego la hora de la vuelta. A subir al aparcamiento. Menos mal que ya habimos cogido fuerzas con la comida. Pianito, pianito para arriba. A nuestros pies el valle de Hermigua con sus plataneras. Es una playa que gusta mucho a los turistas.

lunes, 1 de abril de 2013

Castillo de San Jorge

El Castillo de San Jorge junto con la Torre de Belem y el Monasterio dos Jeronimos es lo más emblematico de Lisboa y lo más visitado. En principio se le conocia como el Castillo de los Moros. Esta situado sobre la colina más alta de Lisboa y nada más atravesar la puerta de San Jorge te encuentras con estos cañones que dominan la ciudad. Desdea alli se ve el estuario del rio Tajo con puente incluido. Tiene unas muy bellas vistas. Ocupa 6.000 metros cuadrados. Es grande y lleva tiempo visitarlo. Monumento nacional desde el 16 de junio de 1.910 y restaurado en 1.940. Fue construido por los visigodos en el siglo V y posteriormente agrandado por los arabes. Paso por varios usos. En principio fue fortaleza medieval Alfonso I (primer rey de Portugal) lo conquisto en el siglo XII y paso a ser palacio real. Al trasladarse la corte a Lisboa se uso como cuartel militar. Su maximo esplendor estuvo entre los siglos XIII y XVI cuando lo ocuparon los reyes. Me paseaba en un dia muy soleado, por sus jardines y estancias, cuando me llama el de siempre. - ¿Que tal el Senegal? - Que más quisiera que estar allí, pero donde estoy es en el Castillo de San Jorge en Lisboa. - ¿Y que haces ahi? - Eso quisiera saber yo. Perdimos el enlace. - No me lo puedo creer. Y para variar me echo la bronca por perder el avión. Esta estatua estaba por allí. En principio no sabia si era mujer o hombre. Acabe deduciendo que era San Jorge pues no encontre información sobre ella. Por el otro lado. En los jardines te puedes encontrar patos, gansos y pavos. La verdad es que esta muy cuidado. Tiene 11 torres, garitas, un foso y dos patios. Como la ciudad sufrio multiples terremotos, pero se conserva bastante bien. Te puedes pasear tranquilamente por sus almenas. Siempre hace ilusión. Como si estuvieras en otra época. Llego la hora del regreso al hotel. Volvimos caminando a la Plaza del comercio. Ya estaba cansada. Vi una hermosa parada de taxis y se me iban los ojos. Lo insinue, pero no hubo nada que hacer. Nos vamos en metro me dijeron. Yo que nunca cojo el metro en Madrid fui a hacerlo en Lisboa, pero la gente joven de cojer un taxi na de na. Conclusión. No se puede ir a Lisboa y no visitar el castillo. Mejor que no sea obligatorio como en mi caso.

domingo, 31 de marzo de 2013

Como pasar un dia en Lisboa cuando quieres estar en Senegal


           Un dia de marzo de hace dos años pase por Pajares camino de Madrid. Iba rumbo a Senegal a la boda de mi primogenito.
 Ilusa. Los vástagos, no se como se arreglan, suelen complicar mucho las cosas mas corrientes.
 Como el de siempre se quedo en casa para variar, me acompañaban otro hijo y su mujer.
            Tenía ilusion de conocer algo nuevo y mas exótico que Tamargada de Arriba.
 Nuestro trayecto era Madrid-Lisboa-Senegal, con llegada a las 4 de la mañana más o menos.
            Pero como el hombre propone y dios dispone, pues dispuso que no llegaramos a la boda.
 Se retraso el avión en Madrid y cuando llegamos a Portugal estaba una negrita esperandonos, a nosotros y otros más, para comunicarnos que teniamos que quedar en Lisboa hasta la madrugada del
 día siguiente.
            Me dio gana de estrangular a la amable senorita. Sobre todo porque el avión que teniamos que cojer todavía estaba allí y tardo como media hora en marchar. A las compañias les importa un pepino si te pierdes la boda de tu hijo o la muerte de tu padre, a ellos plin.
           Estaba una señora con su hija que iba a Cabo Verde (su avión salia todavía más tarde que el nuestro) que tambien dejaron en tierra.
 Me dijo:
 - No me molesto en protestar. Hago este viaje todos los meses y la TAP no funciona muy bien.
           Eso si, nos pagaban toda la estancia completita.
Todo menos mi whisky, unos roñosos.
 Claro que eso no nos compensaba el trastorno sufrido. Ademas no querian devolvernos las maletas que estaban facturadas a Senegal. Ahi nos pusimos duros y nos las devolvieron.
 Tres senegalese que estaban en nuesta misma situación se quedaron sin ellas. Uno de ellos vivia en Gijon y hacia mas que decir que los asturianos "lo mejor del mundo"
 Al dia siguiente me preguntaron:
 - ¿Como conseguisteis las maletas?
 - Pues poniendonos burros. Ellos se conoce que se pusieron poco. Tuvimos que llamar al novio para que no nos fuera a esperar y encima nos echo la bronca por perder el enlace.
           A pesar de todo lo tomamos con filosofia y buen humor y decidimos aprovechar el dia en Lisboa. Lo primero que hicimos fue irnos a la Plaza del Comercio, construida donde estaba el palacio real antes de ser destruido por el terremoto de 1.755. En la plaza destacan el arco triunfal da Rua Augusta y la estatua ecuestre de Jose I en bronce. Era el rey que en la epoca del terremoto reinaba en Portugal. Desde alli emprendimos la caminata al castillo de San Jorge. Una buena subida. Fui retratando todo lo que me salia al paso. Iba con dos matrimonios jovenes. Asi que con la lengua fuera. Ese dia que perdimos ademas de la boda, me impidio ver Dakar que era lo programado. Seguimos subiendo. La gente joven no coge un taxi pase lo que pase. Yo dispuesta a no ser una pelmaza hice lo que pude.
 Hacia años que habia estado allí asi que todo me resultaba nuevo. Tuvimos la suerte de tener muy buen tiempo. Si encima llueve renuncio.
           Esta iglesia que no tengo ni idea cual es. Seguiamos subiendo. Ya empezaba a notarlo, que una ya no tiene 18 años. Cuando veo este hermoso tranvia que subia al castillo. Y yo a pata. Al fin, sudorosa y jadeante, llego a la puerta del castillo. Se ve desde alli Lisboa a tus pies. Y el puente sobre el rio Tejo. El puente 25 de abril antes llamado puente de Salazar fue construido en 1.960. Tiene algo más de dos kilómetros de largo y se aconseja no circular a más de 70 Km hora por el enrejado de rejillas que tiene en el suelo.
 Este enrejado produce un ruido caracteristico al pasar los coches por encima. En esta ocasión no circule por el. Ya lo había hecho en otros viajes. Entramos en el castillo. (Continuara)

jueves, 28 de marzo de 2013

Alojera

Alojera es un pequeño pueblo de la isla de La Gomera que pertenece al ayuntamiento de Vallehermoso. Si alguien busca tranquilidad alli la encuentra. Un peninsular diria que esta donde Cristo dio las tres voces. A mi viviendo en la capital me resulta el punto mas alejado, unos 55 kilómetros. Se llega a traves de una carretera llena de vueltas y revueltas como todas las de la isla. El pueblo me gusta. Esta diseminado. Una casa aqui, otra alli, por las laderas. La primera foto corresponde a la zona de la playa, que esta como a un kilómetro del pueblo, vista desde arriba. Mucha palmera. Creo que es el primer productor de miel de palma de la isla. Son unos 430 habitantes y viven preferentemente de la agricultura. Las casas estan cuidadas. Hace como 40 años que lo conozco y ha cambiado poco. Eso si, ahora la carretera esta asfaltada. Soledad, soledad, divina soledad para el que le guste. El pueblo esta situado al noroeste en una zona que llaman el Barranco del Mono. No se de donde vendra el nombre porque monos ni uno. Ni monos ni nada. En la isla solo hay perdices y conejos. Las fotos son preferentemente de la zona de la playa. Se deja el coche donde se puede, casi abajo hay sitio para alguno, pero generalmente lo aparcas arriba, y hay que bajar unas cuantas escaleras. Al final esta la playa y un viejo muelle abandonado. La playa, para mi, es como San Borondon. Unas veces se ve y otras hay que adivinarla. Tiene unos 250 metros de largo y 43 de ancho. Arena negra y piedras. En medio de las escaleras hay un ensanche donde el bar pone unas mesas. Ahi comi ayer. El restaurante El Prisma, de toda la vida, tiene siempre pescado fresco. Como la morena frita. La mayoria de la gente nunca la comio. Asi que puedes almorzar viendo el mar tranquilamente. Ayer de tranquilo no tenia nada y no se podia uno bañar, pero no siempre es asi. En verano suele estar bien. Yo me bañe en esa playa algunas veces y no se nadar. De agua clara y cristalina (cuando esta) poco concurrida. Entre otras cosas porque esta muy lejos. Ayer ademas estaba la marea alta. Pero el sitio es muy agradable y de vez en cuando vamos a comer alli. A pie de playa, muy a pie, estan estos apartamentos que se alquilan. Mas metidos en el mar imposible. No los conozco por dentro. Da la impresión que cuando el mar se pone bravo entra dentro. El viejo muelle. Al empezar vi como una piscinita para niños. Y el mar se oye como en el Cantabrico lo que tiene su importancia. En donde vivo no suena. Es silencioso y lo extraño. Las casitas, en esa zona, todas con unas hermosas escaleras, asi que hay que hacer ejercicio. Esta bien porque no te oxidas. Esta tiene un cartel de que se alquilan apartamentos. al que le interese. Nunca dormi en el pueblo, asi que no se como se siente uno entre el monte, los riscos y el mar. Terracitas donde sentarte a tomar un whisky contemplando el paisaje. Las terrazas me privan y en un sitio como las estas islas donde hace tan buen tiempo no concibo casa sin ella. Como se ve todo muy rural. Nada que ver con Torremolinos, Maspalomas, Las Americas o Marbella. Un sitio distinto con encanto. Cansados pero contentos emprendemos la vuelta. Otra vez a subir monte arriba. Es lo que tiene esta isla, que apenas que sales de casa es como si subieras Pajares o el Escudo todos los dias.