jueves, 8 de marzo de 2012

Recuerdo del Senegal

Hace un año estaba camino de Senegal con ilusión, pero con algo de miedo.
Nunca habia estado en un pais asi y ademas iba sin el de siempre que no se animo.
Pero tenia dos alternativas, quedarme en casa aburriendome a muerte o ir al Senegal arrostrando los posibles peligros. Decidi que era mejor morir con las botas puestas.
Llegamos (mi hijo, mi nuera y yo) a las cuatro de la mañana, con un dia y una hora de retraso asi que nadie nos esperaba. Estaba aquello como la Plaza Mayor un domingo por la mañana. Enseguida nos rodeo un monton de personas ofreciendo sus servicios. No teniamos moneda del pais pues en Barajas donde quisimos cambiar esa moneda no cambiaban, asi que solo teniamos euros.Bendito euro.
Estabamos a 10 kilómetros de Dakar y nos adentramos en Senegal a esas horas de la madrugada. Ese dia no dormi pues a las 6 y media nos iban a buscar en caravana de jeep para ir a la otra punta del pais.
De todas forma cualquiera dormia con tantas emociones.
Era temporada de sequia, la de las lluvias va de junio a ocutbre más o menos. Intentamos cruzar el rio en un trasbordador para ganar tiempo pero estaba abarrotado y no nos atrevimos.
La carretera llena de puestos de venta, viven al aire libre, de cabras, de vacas, de coches y autobuses llenos hasta la bandera y con unos baches de antología. Lo mismo ibas por el arcen que por la izquierda que a campo traves.
La cosa tenia su emoción.
Nos dirigiamos a Toubacouta al hotel Keur Saloum. Esta al lado del rio Saloum rodeado de bosques. Esta era mi cabañita. Una de las cosas que me daba miedo al no ir el de siempre era que tenia que dormir sola en la choza. Al final estaba tan cansada por la noche que ni me entere. Tuve mucha suerte pues no vi en ella ningún bicho. Las arañas creo que son talla grande.
Como la temperatura era de pleno verano. No verano Asturiano, verano andaluz por lo menos, la piscina se agradecia y allí me bañe.
El bar-comedor daba a ella y era abierto por todos lados.
Un hermoso embarcadero con sillones de mimbre y todo. A las siete de la mañana andaba por allí viendo salir el sol.
Esa barca azul con techo fue la que utilizamos esa tarde para recorrer el rio. Eramos seis matrimonios jovenes y yo, si no nos hubiera tocado una mas pequeña.
Mientras desayunabas comtemplabas los pajaritos a tu lado. Senegal es el pais de los pajaros. Ideal para los aficionados como mi hijo que disfruto.
Con un guia al que llamaban Carlitos nos fuimos a ver pájaros a un bosque.
Me maravillo lo bien que hablaba español aunque nunca habia salido de allí. Nos comento que era el guia de unos españoles que iban todos los años a ver las aves.
De estos a dios gracias no vi niguno en la choza.
Te dicen que solo bebas agua mineral, incluso que te laves los dientes con ella, pero acabas comiendo de todo y bebiendo pues las bebidas con hielo son difíciles de esquivar. Los primeros dias tuve cuidado pero luego ancha es castilla.
Al rio se va al amanecer o al atardecer que es cuando se ven animales.
Más que rios son oceanos. Así que sobre las seis subimos a bordo de la canoa para un paseo de tres horas.
El rio Saloum. Quien me iba a decir ami que a mis años me iba a pesear por rios africanos. Increible.
Cargados que iban los jovenes con champan y cervezas estabamos bastante animados. cuando andas por esos sitios procuras no pensar lo que te puede pasar porque si no no disrutas. Y yo disfrute al máximo.
Todas las orillas llenas de manglares y de pájaros pululando por la zona.
Ese dia no vimos hipopotamos pero nos enseñaron por donde bajaban al rio.
Unas veces el rio era ancho y otras nos metiamos por vericuetos.
Practicamente estabamos solos. Unicamente otra barquita con turistas andaba por allí, pero es tan grande que no te tropiezas con nadie.
Llegamos a la isla de las conchas. Desembarcamos. La llaman asi porque dicen que se formo con las conchas que tiraron los del lugar durante años. El suelo es todo de conchas.
Nos adentramos en ella.
En la foto un baobab el árbol africano por excelencia. Los hay muy grandes y con unos troncos de campeonato. Probamos su fruto que llaman el pan del mono.
Dicen que dentro de algunos de estos troncos hasta cabe un camión. En la isla nos encontramos con unos turistas que tenian por lo menos 80 años, me impresionaron pues el terreno no era muy fácil en algunos punto. Pues tan tranquilos admirando el paisaje.
Otra vez a la barca para dirigirnos a la isla de los pájaros.
Ya estaba empezando a anochecer y es la mejor hora para verlos.
La llaman la isla de los pájaros porque es donde van a dormir todos los que habitan en varias leguas a la redonda y llegan en bandadas a dormir en sus árboles.
No tuvimos mucha suerte, pues aunque vimos muchos nos comento el guia que el único mes del año que no duermen allí es en marzo. No saben la razón.
A todo esto se puso el sol en el río. No todos los dias ve uno ponerse el sol en el rio Saloum. Muy bonito. En vista de eso pusimos rumbo al hotel a bebernos el whiky.
Una tarde distinta e inolvidable.

martes, 28 de febrero de 2012

Playa de Los Cristianos

Los Cristianos fue hasta los años 60 un pueblecito pesquero. En esa época empezaron a llegar los primeros turistas, sobre todo suecos.
Milagrosamente se sigue llamando Los Cristianos, pues con esta corriente anti iglesia que existe actualmente lo mismo se les ocurre llamarlo Los Ateos o Los Laicos.

Esta situado al sur de Tenerife y practicamente unido con Playa de Las Américas.
Sin embargo Los Cristianos conserva su tipismo y como se ve todavía se dedican a la pesca.
Las Americas es turística cien por cien, todo de nueva construcción.
Al estar al sur de la isla el buen tiempo esta asegurado, lo que no pasa en el norte.
A primeros de los años setenta se amplio el puerto para establecer la linea de ferrys con La Gomera, por lo que para nosotros es paso obligado.

Antiguamente el barco salia de Santa Cruz de Tenerife y duraba la travesía toda la noche. Hoy en 40 minutos nos trasladamos. Ayer llegamos 4 horas antes de la salida del ultimo ferry a La Gomera y decidí darme un paseo por el pueblo para sacar alguna foto.
Lo del equipaje esta solucionado ( en la compañía Fred Olsen ) pues lo dejas ya en el vehículo que las introduce en el ferry llegues cuando llegues. Es comodisimo.
Andando por aquí y por allí descubrí la iglesia que nunca me había fijado y eso que llevo unos 40 años pasando por aquí.


Muchas veces lo que tienes más a mano ni te molestas en verlo.
Es la parroquia de Nuestra Señora del Carmen. Me llamo la atención el Cristo volandero que la preside. Nunca había visto ninguno en esa postura. Me imagino que quiere expresar la subida a los cielos.

Comimos en el Rincón del Marinero en el puerto. Puedes hacerlo aunque sea las cinco de la tarde y dan muy buen pescado.
Esta en medio de las dos playas.
Se puede comer Viejas, Cabrillas, Cherne........ lo habitual del lugar.


Toda la avenida de una y otra playa esta llena de restaurantes. Puse este como pude poner otro cualquiera. Todos tienen buena pinta.
Y también esta lleno de tenderetes vendiendo cosas. Como en todas la zonas turísticas.

Me llamo la atención una calle donde todos los puestos eran de bolsos.
Solo Los Cristianos tiene unos 20.000 habitantes, igual que toda la isla de La Gomera.
Esta lleno de guiris y de peninsulares en pantalón corto y despechugados.
Hay de todas las nacionalidades. Es como una Torre de Babel.

Esta playa es artificial, la vimos nacer nosotros. Coge parte de Los Cristianos y de Las Americas. Es grande y de arena amarilla.
Con su correspondiente avenida llena de tiendas, restoranes, cafeterías.......etc.
Nuca me bañe en ella así que no puedo opinar, pero parece tranquila.

Este es el Gran Hotel Arona donde solemos dormir cuando no llegamos a tiempo de coger el ferry. Después de probar varios nos quedamos con este. Esta muy bien, justo enfrente del puerto y se come de buffet estupendamente.
Solemos ser los únicos clientes españoles.

El puerto visto desde la habitación del hotel.
Desde aquí puedes ir a La Gomera (fue como empezó) y a El Hierro y La Palma.
Además de los barcos de pesca hay barcos turísticos para ir a ver ballenas y delfines. Una vez fuimos con los nietos a ver los fondos marinos ( el suelo o laterales de cristal) pero no me entusiasmo. No vimos grandes cosas.

Cuando comenzo el turismo en masa se construyo mucho apartamento, demasiado, como se ve en la foto.
A mi me suele gustar ir a las tiendas y almacenes de los indios, pero ya no son lo que eran hace 50 años, y además me los conozco de memoria, pero la primera vez prestan

Esta es la playa de siempre de Los Cristianos. va sufriendo trasformaciones. Ultimamente han hecho un puerto deportivo.
En esta playa encallo el ferry hace tres o cuatro años y hubo que sacar a los turistas.
A los ferrys de vez en cuando les pasan cosas, pero nada grave.

De pronto me encontré con este monumento que desconocía, aunque parece ser que esta desde el año 2.005.
Es una replica de la estatua de la Virgen del Carmen que sumergieron en el mar a unos 40 metros de profundida cerca de la Cueva de Juanito. Desconozco quien es Juanito.

El monumento esta aquí al borde de la playa.La escultura que hundieron en el mar tiene metro y medio de altura y pesa 800 kilos. No la anclaron (supongo que porque pesaba mucho y no lo consideraron necesario) así que a lo mejor cuando vayan a verla esta ya en Venezuela.
Aquí todo lo que arrastra el mar acaba por esos lares.

El edifico que se ve de media circunferencia es el hotel Arona.
Esta bien situado.
Ibamos por las calles cuando nos dicen "gomeros" nos volvimos y era una inglesa que vive en La Gomera hace muchos años. Se va todos los veranos a Indonesia a ayudar a la gente. Tiene montada una especie de ONG de ella sola y los que la ayudan. Con ese motivo creo que en un lugar remoto de Asia hay un autobús llamado La Gomera pues se compro con la ayuda de gente de la isla. Ella compra cosas allí que luego vende en los mercadillos que hay todos los miércoles y sábados.
Muy maja Diana.

Como se acercaba la hora de salida nos acercamos al puerto.
Ya estaban el Armas y el Benchijigua (en primer lugar) que es el que cogimos nosotros.
Cualquiera de los dos esta bien, pero no se porque nos gusta más el Benchijua y eso que el otro es más barato pero también tarda más.

Desde el barco saque esta foto. Ya empezaba a oscurecer. A todo esto habíamos salido de casa en Asturias a las nueve y media de la mañana y todavía a las siete de la tarde estábamos por ahí. Por cierto, volamos en un vuelo charter, pues directo a Canarias desde Asturias solo hay uno a la semana (en esta época) de Air Europa que llega tardisimo y nos obliga a dormir en Los Cristianos.
Todo lleno de jubilados del Inserso. No acabo de enterde esos viajes en estos tiempos de crisis.

No me pude resistir a sacar el sol que ya estaba de bajadoa.No lo vi meterse en el mar porque casi siempre sale una oportuna nube que lo oculta. Es difícil que desaparezca limpiamente en el agua.
Los barcos son el Armas (que sale media hora antes que el otro) y un pesquero.
Vi salir muchos a la mar mientras sacaba fotos desde el barco.


Al fin dejamos atrás la isla de Tenerife.
Ya era de noche (esta foto no es de ayer) en cuarenta minutos en la isla mágica.
La travesía, como siempre tranquila. Eso si, me tomo dos pastillas para el mareo por si las moscas.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Antes y despues

Esta flor es para animar.
Incluso en pleno invierno se la ve así de rozagante. Pocas cosas en esta estación lucen hermosas.
Al contrario están en el ocaso de su vida.

Las plantas como las personas y los animales sufren un ciclo.
Nacen, tienen su primavera y luego llega el ocaso.
Las plantas tienen la ventaja que a la siguiente primavera resurgen como el ave Fénix.
La mayoría, no todas.

Hoy, como ya tenia mono de no hacer fotos me he dedicado a retratar lo que me rodea.
Este es el sauce llorón, que ni llora ni nada. Esta peladito. En la foto anterior en verano.
Los árboles de hoja caduca es lo que tienen, que ahora están hechos un asco.
Aunque todo tiene su belleza si se le mira con ojos positivos.

El olmo pendular, frondoso. Bajo este árbol pase en una hamaca dos años de mi vida. Entonces tenia hierba por debajo. Le tengo cariño.

En estos momentos es un amasijo de ramas entrelazadas. Retorcido como Rubalcaba.
Ya no da sombra, ni los pájaros pueden anidar en el. Vamos un asco.

Mi hermosa vignonia de color butano. Decora mi jardín en verano y los pájaros y las ardillas vienen a beber debajo de ella.

Véase su estado, para echarse a llorar. Parece imposible que esto vuelva a dar hoja.
Pues la da y unas flores preciosas.
Que pena que los humanos no hagamos lo mismo.


Estos creo que somos el de siempre y yo allá por nuestros años mozos. Y digo que creo porque ya no me siento identificada con ellos.
No quedan ni los rabos de lo que fuimos, y sin posibilidad de retorno.

En esta cursi foto que nos sacaron cuando subimos al Teide, hace cerca de dos años, se ve en lo que quedamos. Me recuerda los versos de Jorge Manrique "recuerde el alma dormida, avive el sexo y despierte contemplando como se pasa la vida y como se viene la muerte tan callando........."
Pues callando callando llegamos hasta aquí.
Aunque bríos para subir el Teide y el Aconcagua si se tercia todavía tengo.


Cerezos rojos, prunos, en primavera.
Da gusto verlos. No hay nada como la flor de los arboles frutales.

Ni flor, ni hoja, ni fruto.
La vejez les ataca, pero tienen la inmensa suerte de volver a ser lo que fueron.
Creo que los hombres debíamos de ser igual. Menuda experiencia acumulariamos, y no habría que hacerse la cirugía estética ni nada.

El ombu, árbol nacional de Argentina. El de siempre lo somete a unas podas brutales para que no crezca. No hay espacio.

Pobrecito que feo esta. Como ya va teniendo años el tronco va engordando. Diremos que va a quedar como un bonsái.
Pues esto es el antes y el después. Lo malo es que el después llega a toda velocidad.

lunes, 16 de enero de 2012

Una experiencia

La tragedia del trasatlántico italiano que llena estos días los telediarios me ha hecho recordar una experiencia que tuve hace unos 45 años en un barco de Trasmediterranea.
Nunca hice un crucero, pero en barco, ferry o canoa monto varias veces al año.
Actualmente los cruceros en naves tan grandes me recuerdan a los grandes centros comerciales y no me apetecen nada. Si me iría en otros cruceros de menos personas que los hay estupendos, pero son carisimos.
La mar me da respeto, pero piensas que existe un chaleco salvavidas o un madero y no necesariamente pierdes la vida. El avión me da bastante más yuyu.
En aquella ocasión viajábamos de Santa Cruz de Tenerife a Málaga. El viaje duraba dos noches y casi dos días. Ibamos el de siempre, nuestro hijo mayor de 5 meses, la chica que lo cuidaba y yo.
Era domingo y estábamos oyendo misa en una especie de pasillo del barco. En aquellos años se respetaba la misa de los días festivos.
En esto que tripulantes empiezan a pasar a todo correr entre el cura y los asistentes a la celebración.
- Que mal educados me comento mi marido.
De pronto una voz angustiosa se oyó por los altavoces:
- Fuego, fuego a bordo, todo el personal se presente en tal sitio.
Quedamos todos lívidos.
El sacerdote se vuelve y nos empieza a dar un sermón sobre que la muerte nos acecha en cualquier momento.
Se quedo solo.
Lo primero que hicimos fue ir a buscar a nuestro hijo. Yo de paso cogí el dinero. El de siempre más practico, una vez en el lugar de reunión, se metió en el bar y cogió varias botellas de agua mineral que metió debajo del capazo del bebe.
- Para que quieres el dinero me dijo la compañía te dará todo lo que necesites cuando llegues a tierra, es más importante el agua pues no se sabe el tiempo que estaréis en el bote salvavidas y por lo menos que el niño pueda beber.
Tenia razón tengo que reconocer aunque me pese muchas veces dársela.
- Mira le dije, como primero se ponen a salvo los niños, las mujeres y los viejos, a ti te toca salir con el capitán y que hago yo en Marruecos sin un duro y con un niño de 5 meses.
El barco inmediatamente puso proa a la tierra que teníamos más cerca.
En estos casos siempre hay gente que se pone muy nerviosa, así que hubo sus momentos de confusión y tensión.
Afortunadamente al final pudieron apagar el fuego que ya había quemado algunos camarotes de la tripulación, el comedor de oficiales y estaba cerca de la sala de maquinas.
Y ese era el problema, si hubiera llegado aquello hubiera explotado y no nos hubiera dado tiempo a salir del barco.
Una vez pasado el peligro el capitán nos hecho una bronca espantosa, pues el fuego se había producido por un pitillo que al echarlo por la borda volvió y entrando por el ojo de buey cayó en la cama del cocinero que en aquellos momentos estaba preparando la cena.
Además nos dijo que por la mañana había habido otro incendio (que no nos enteramos) que quemo dos coches que iban en cubierta, por el mismo motivo.
Cualquiera que haya ido alguna vez en barco sabe que no se pueden tirar los pitillos por la borda y además te lo dicen continuamente que es preferible que lo tires al suelo y lo pises si no tienes cenicero a mano.
Aquel día a la hora de la cena estábamos lleno total. Gente que nunca salia de su camarote por aquello de mareo habían espabilado por la vía rápida.
Cuando llegamos a Málaga eramos todos intimos amigos.
Y a continuar el viaje en coche hasta Gijón. Mil kilómetros de nada.
¡Que viajes aquellos!
Todavía se me ponen los pelos de punta de pensar que me pude ver en un bote salvavidas, a mis 20 años, con un bebe de cinco meses en medio del Océano Atlántico.
El de siempre con el capitán. Creo que era el más joven de los pasajeros.

domingo, 15 de enero de 2012

El clima y las personas

El clima influye mucho en las personas aunque parezca una tontería.
La primera vez que llegue a Canarias, a mis recientemente cumplidos 20 años, me pareció otro mundo.
El calorin que sientes por todo el cuerpo y la alegría del cielo y la luminosidad te hace sentir más joven.
En la foto en la isla de Tenerife un cielo sin una nube.

En La Palma lo mismo.
Y así todos los días.
Te olvidas de abrigos, de chaquetas, de edredones para dormir, de zapatos cerrados.......etc.

En El Hierro, mirador de la Peña hecho por Censar Manrique.
Azul, azul, azul por todos lados, en el mar y en el cielo.
Fuera humedad y fuera lluvia.


Un paisaje cualquiera de Fuerteventura.
Seco si, no voy a negarlo, pero luminoso.
Hasta cuando llueve y el paisaje se vuelve oscuro lo agradeces.
Es cuestión de cinco minutos, al momento vuelve a brillar el sol.

La Gomera de mis amores y desamores. Aburrida pero calentita y con un nivel de humedad bajísimo en comparación con Asturias que siempre anda por encima del 90%.
Así que trasladarse en pleno enero de Canarias a Gijón es suicida.

El horizonte ya no es azul, pasa del blanco, al gris, al marrón, cuando no negro. Y cuando esta azul es un azul desvaído.
Eso si, esta todo verdisimo.
Dicen que los del norte tenemos un carácter muy seco, no me choca estamos tiesos como la mojama. De todas maneras a veces prefiero esa manera de ser que la demasiado edulcorada de otros lugares.


Aquí estamos, el de siempre y yo, encogidos desde hace un día y medio que llegamos.
Todavía no hemos conseguido entrar en calor por mas abrigo, calcetines y demás ropa que nos ponemos encima.
Y además con la calefacción a tope. Con lo caro que esta el gas no quiero ni pensarlo.


Parece ser que en los países nórdicos hay más suicidios que en otros lados y lo entiendo.
Seis meses sin ver el sol es para poner majara a cualquiera.
Y no es que compare mi pueblo con esos sitios, esto es mucho mejor.
Las personas de países cálidos tienen otra alegría.

Aunque soy asturiana y encantada de serlo reconozco que Canarias en cuestión de clima es otra cosa. Vamos, que no tiene ni comparación. El peor día en las islas es mucho mejor que el día mas maravilloso en Asturias que con frecuencia esta todo el paisaje pringado por el agua.
Acabo de llegar y ya me dan tentaciones de irme.
Aquí como que nunca amanece. A las 9 de la mañana parece que son las ocho de la tarde con tanta oscuridad. Es que no apetece ni levantarse de la cama.

Esta foto esta sacada en verano. Todo mojado. Estos días no se puede ni fregar la terraza porque no seca en todo el día.
Hemos pasado de los 24 grados grados día y 18 noche a ocho día y 4 noche mas o menos.
y 20 grados menos son muchos grados.



Aquí se aprecia la lluvia. Mis primeros años en Canarias la echaba de menos y ahora no me lo explico.
Siempre encontré raro que los jubilados europeos dejaran su país y su gente de toda la vida y se vinieran a vivir a las islas, ahora lo entiendo. Es vivir con alegría o sentirte un viejales.
Brrrr que frío, no se si lo aguantare.
Lo que no cabe duda que a mejor tiempo, mejor humor. El sol es necesario para nuestro ciclo vital.