miércoles, 4 de mayo de 2011

Taramundi

Taramundi se encuentra en el occidente asturiano lindando con Galicia. Pertenece a la comarca de los Oscos, lugar muy bonito y sin embargo bastante menos visitado que el este de Asturias

 Dentro de los Oscos, Taramundi es donde van más turistas. En la foto el pueblo visto desde arriba, desde La Rectoral. Tiene algo más de 100 habitantes. La Rectoral es un hotel rustico de 4 estrellas. 18 habitaciones. Era una antigua casa rectoral del siglo XVIII Como tuvo muy buena acogida, luego se habilitaron más casas rusticas. Cuando se inauguro hace unos 25 años, el de siempre y yo fuimos a pasar un fin de semana a La Rectoral. Acababa de comprarme un coche y fuimos a probarlo y de paso conocer esa zona que desconocía. Lo pasamos bien. Siempre que va uno de vacaciones, sobre todo a lugares que no conoces lo pasas bien. Este verano me apeteció volver a ver los Oscos y allí me plante. Me gusto todavía más. Las tres fotos anteriores son de La Rectoral. En Taramundi hay vocación artesana, y destaca sobre todo por sus cuchillos y navajas. También la artesanía del telar es famosa. En la foto, la tienda-taller. Me encantaron unos ponchos que tenían, pero con eso de la crisis no me compre ninguno. Los encontré un poco caros. Lo que si me compre fue un bastón que el mango es un oso. También hacen sidra, en Asturias no podía ser menos, quesos, miel, mermelada. O sea, de paso que visitas el pueblo puedes hacer una compra de detalles. El cementerio entre maizales me pareció muy mono, si es que un cementerio puede ser mono. Esta visto desde la Iglesia. Iglesia de San Martin Obispo. Es del siglo XVIII. Muy interesante, con su reloj y su hornacina con la estatua del santo. Esta en un pequeño alto en medio del pueblo. Muy buenos paisajes y muy asturianos. Verde, monte arboles. Se puede practicar el senderismo. Cerca de la iglesia, se alza el monumento al maestro Manuel Lombardero, tallado en bronce y hecho en la Habana. A iniciativa de sus antiguos alumnos. Según leo es una de las cosas más retratadas por los turistas. Este año si puedo pienso volver, pues me quedaron cosas que ver, y de paso me comprare otro bastón con un águila, que me quede con ganas la vez pasada. Una que se va preparando para la vejez. Allí hay un tocón de lo que fue un árbol, dicen que plantado en la época de Felipe II. Le había hecho una foto, pero como no sabía lo que era, en una poda de esas que suelo hacer la elimine. Ahora me hubiera venido bien. En el camino saque esta foto, desde el coche, de una casa de indiano. No me resistí. Siempre me gusto.

 El indiano, como todo el mundo sabe, es el emigrante que iba a America y cuando volvía rico se hacía un casoplon en su pueblo. En Asturias hay muchas. Se las ve a distancia.

 La comarca de los Oscos es un destino bonito para unas vacaciones. Nuestro inteligente presidente Zapatero estuvo unos días un verano.

martes, 3 de mayo de 2011

Hermigua


Hermigua es un pueblo del norte de la isla de La Gomera. Lo conozco muy bien porque es el lugar de nacimiento del de siempre.
Sitio destinado al cultivo del plátano preferentemente. Más hace unos años que ahora.


No tiene casco urbano. Las casas se sitúan a lo largo de la carretera y subiendo por el monte o risco.
Esta a 20 kilómetros de La villa (la capital) y para llegar a el hay que atravesar varios túneles.
Curvas, curvas y curvas.


Se encuentra aprisionado entre los montes y baja hasta el mar.
Los lugareños lo dividen entre el Valle Alto y el Valle Bajo.
El de siempre es del medio.


Los cultivos son escalonados, cada escalón es una "ereta" o un "llano" sujetos con piedras. Si no fuera así no podrían plantar nada. Es una labor de negros.
Actualmente la gente prefiere trabajar en la construción u otros sitios menos trabajosos.
Hay muchas fincas abandonadas.


Tiene dos hermosos Roques.
Los llaman Roque Grande y Roque Chico, o San Pedro y San Pablo. En algunos sitios he visto les dicen Pedro y Petra, pero no se de donde lo sacaron.
Justo debajo esta una tienda, Los telares, de recuerdos muy visitada.


Visto desde el cementerio, presenta esta vista con el arreglo de la carretera.
Por el medio va el barranco. Cuando llueve mucho se puede salir de madre, pero no ocurre con frecuencia.


El verde es por las plataneras.
Tiene unos 2.200 habitantes. En verano muchos más. En esa época esta muy animado con los hermiguenses que vuelven a pasar las vacaciones a sus lares.


El coche es necesario para trasladarse de un lugar a otro. Puedes ir andando, pero mientras vas cuesta abajo muy bien, lo malo es cuando toca subir.




Hay playa, pero ellos no se bañan en ella. Dicen que es peligrosa por las corrientes.
En la foto se ven unos pilares, el pescante por donde embarcaban los plátanos antiguamente, y allí hay una piscina natural abierta por un lado que llaman El Peñón donde se bañan. Y una piscina hecha por la mano del hombre de agua salada. Se llena cuando el mar la llena.


La playa de Santa Catalina delante de las plataneras.
En algunos sitios de internet leo que su playa esta propia para darse un baño, pero no la aconsejo.
Lo que si hacen a veces es surf.
Siempre lo tuve difícil para bañarme en Hermigua, pues como no se nadar y el Peñón es muy profundo, y no soy legionaria, nunca me atreví.


Esta es la iglesia del Valle Bajo, la de La Encarnación, construida sobre una ermita de 1.611.
Esta esta reconstruida en el año 1.911. Podría decirse que es como el centro del pueblo, aunque los del Valle Alto pueden pensar otra cosa.



Esta foto me encanta. Es la playa sacada viniendo desde el barrio de Lepe.
aquí también hay un Lepe, no íbamos a ser menos.
Hay muchos apartamentos y algún hotelito para los turistas.

lunes, 2 de mayo de 2011

Sietes


A pesar de estar muy cerca de Gijón, en el concejo de villaviciosa, nunca había oído hablar, en mis 65 años, de este lugar.
Mas que pueblo, aldea perdida en el monte asturiano.


Muy autentico, muy rural. con 49 vecinos censados. al que se llega desde Villaviciosa por una carretera local.
Se encuentra en pleno corazón de la comarca de la sidra.


Un día, leí que en Sietes había presentado Microsoft su Windows 7 y me llamo la atención.
- ¿Por qué en ese sitio perdido? donde los vecinos ni siquiera tenían ordenador.
Buena pregunto.
Así que decidí conocerlo.



Una vez allí me comentaron que habían buscado por todo el mundo el lugar apropiado y que tuviera relación con el siete. Al final se decantaron por sietes.
Regalaron ordenadores, les mandaron gente a darles clase, cuando yo fui iban dos veces por semana, y les metieron en el mundo de internet.



Hay multitud de hórreos. Como una colección de hórreos antiguos.
Se encuentra a 460 metros sobre el nivel del mar.
Me comentaron que el pueblo ya era conocido por ser paso para ir a Covadonga. Entendí que andando.



Los paisajes que se divisan son todos así.
Verde, monte, árboles. Un sitio precioso.


Esta casa esta a la entrada del pueblo y fue la única que vi como más grande.
Teníamos la preocupación de donde comer, aunque habíamos visto en Internet que había un bar, mesón, o lo que fuera.
Efectivamente, a pie de carretera vimos Casa Prida.


Allí nos dirigimos, mis dos acompañantes y yo.
Lo primero que vimos un gran ordenador a la entrada. Se lo habían regalado, aunque el hombre nos dijo que él no era un forofo del tema.


Le preguntamos:
- ¿Se puede comer?
- Tengo que preguntar a mi mujer.
Ni hubo problema. Comimos casero, pero muy bien. así que con el estomago agradecido tan contentas.


Después nos dimos una vuelta por el lugar para ver sus casas típicas, sus hórreos.
No da mucho de si pues es pequeño.


Tuvimos suerte, pues hacía muy buen día. aunque estábamos en verano en Asturias nunca se sabe lo que va a pasar. Ni regalando huevos a Santa Clara.


Como todo pueblo que se precie, tienen su iglesia.
Una señora iglesia del siglo XVI
Es la parroquia de San Emeterio.


Nos mereció la pena ir hasta allí. Todo el entorno es bonito.
Fue una excursión distinta, y muy agradable.
Y un acierto comer allí. siempre digo que en estos lugares se come mejor que en las ciudades.


Un típico campo asturiano. Con su valla no se escapen las vacas.

domingo, 1 de mayo de 2011

Madrigal de las Altas Torres.


Llegue a Madrigal de Las Altas Torres a finales de septiembre del año pasado.
Mala época para visitarlo, pues acababan de ser sus fiestas y estaba el pueblo todo lleno de vallas como consecuencia de las corridas de toros que se celebran en pleno centro.
Tiene unas hermosas murallas de 2.300 metros de longitud y 1.5 de espesor. Siglo XII


Pertenece a la Provincia de Avila y tiene unos 2.000 habitantes.
En verano puede duplicarlos.
En esta plaza, de San Nicolás, centro del lugar, empedrada, se encuentra la Iglesia de San Nicolás de Bari donde fue bautizada Isabel la Católica.


Enfrente de la iglesia los soportales debajo de los cuales nos tomamos el aperitivo.
Madrigal es uno de los tantos pueblos que existen en nuestra España cargados de historia.


Se llama de las Altas Torres precisamente por las torres de sus iglesias y de sus palacios.
Un pueblo muy castellano. De estilo mudéjar. Así son sus iglesias y sus murallas.


Real Hospital de la Purísima Concepción, del siglo XV.
Fundado en 1.443 por Doña María de Aragón esposa de Juan II, padre de Isabel.


Recorrimos sus calles con ilusión. En cada esquina puedes ver algo interesante.
No defrauda.



Isabel es la reina Católica, y la reina de Madrigal. Todo se relaciona con ella.
Es su más ilustre hija, que eclipsa a otros personajes importantes.
Nació un día de Jueves Santo en 1.451 y paso en Madrigal los tres primeros años de su vida.



Teníamos interés en ver la cama donde había nacido y nos dirigimos al museo de su casa natal. Palacio construido por Juan II y actual convento de las madres Agustinas.
Y nos topamos con las monjas.



A nuestra llamada, salió una monjita:
- Queremos ver el museo.
- No se puede.
- ¿Por qué?
- Estos días estamos de ejercicios y no se enseña.


Vista del pueblo.
Las palabras de la monja suscitaron indignación en mis acompañantes.
¡Que no se puede ver el museo, porque las monjas están de ejercicios, eso solo pasa en España!
Pues que pongan un guia.


Una parte del palacio.
Pues nos quedamos sin verlo tan ricamente. Esperemos que a la comunidad los ejercicios les haya sentado bien.


Iglesia de Santa María del Castillo. Construida sobre las ruinas de una fortaleza.
Siglo XIII. Estilo mudéjar. Muy bonita.


Destaca sobre un cerro.
Llegamos a la conclusión que este pueblo no se puede visitar en septiembre si uno quiere verlo bien y sin vallas.


Arco de piedra.
Es lo único que queda del palacio de Nicolás de Soto, médico de los Reyes Católicos.
Es la portada que da a la calle del Oro.


Dejamos atrás Madrigal, con sus fiestas, sus iglesias, sus monjas, sus murallas........y nos encaminamos a visitar Arevalo.